ES¿g?

«ESg», así lo veo actualmente. Las dimensiones Medioambiental y Social se están desarrollando con mucha vitalidad, pero la Gobernanza puede estar quedándose rezagada.

La “E” es hoy más protagonista que nunca. El enorme flujo de proyectos e inversión en tecnologías descarbonizadoras, que se acercan rápidamente a su madurez y competitividad en costes, anticipa un enorme cambio en el statu quo sectorial y geopolítico.

El empuje de la “S”, con la pandemia como catalizadora, está desbordando los cauces de la RSC. El emprendimiento social y el foco en el bienestar de las personas están en máximos históricos. Queda mucho por mejorar en la sociedad, pero la tendencia es positiva.

Sin embargo, la “G” como yo la entiendo, como Gestión, tiene el riesgo de ser un mero sumando y no un factor transversal que hace que el conjunto sume mucho más que tres. Observo algunas situaciones en este sentido:

  1. Planes y narrativas de Sostenibilidad desconectados del modelo de negocio.
  2. Funciones de Sostenibilidad con escaso ascendente organizativo en la práctica.
  3. Decisiones de inversión que no tienen en cuenta el impacto de la acción climática.

Una “G” mayúscula y transformadora, que trascienda los meros requisitos formales, solo se dará en organizaciones con un liderazgo genuinamente comprometido con la causa. Greenwashing también empieza por “g”.